El Real Betis cuenta con ocho días para cerrar su plantilla antes de la temporada de Champions League, tras 21 años de ausencia. La dirección deportiva, encabezada por Manu Fajardo, ha trazado una hoja de ruta clara: reducir el número de jugadores que no encajan en los planes de Manuel Pellegrini y crear el espacio salarial necesario para fichajes prioritarios.

Salidas claras

Entre las salidas más concretas se encuentran Gonzalo Petit e Iker Losada, dos jugadores que no forman parte de la estrategia del técnico. Petit, uruguayo, ha sido objeto de varias opciones de cesión y se mantiene como posible tercer delantero, aunque el Betis ya cuenta con Natan, Deossa y Antony en la categoría de extracomunitarios. Losada, gallego, también busca un club que le permita obtener minutos y permanecer en la Primera División; se contempla una cesión con opción de compra.

Pablo García sigue en negociación con Hull City, que debe mejorar su propuesta para acercarse a la cifra que el Betis exige. La venta de García generaría una plusvalía significativa, ya que es un jugador de la cantera bética.

Enfoque en Deossa

El centrocampista colombiano Nelson Deossa es el eje de la estrategia de salida. El América de México, dirigido por Guillermo Almada, ha solicitado 13 millones de euros para ficharlo, ya sea en un traspaso directo o en una cesión con obligación de compra. Con esa cifra, el Betis recuperaría la amortización de Deossa y obtendría una pequeña plusvalía respecto al precio pagado el verano pasado. Deossa, que ha considerado regresar al fútbol sudamericano, aún no ha recibido una propuesta formal de ningún club.

Ceballos y Amrabat en la mira

El club también trabaja en la incorporación de Dani Ceballos, agente libre tras rescindir su contrato con el Real Madrid. Ceballos, que ha mostrado disposición a ajustar su sueldo, es considerado un fichaje clave para la plantilla. Paralelamente, Amrabat, que quiere volver a la categoría, también está en el radar de Pellegrini. La incorporación de ambos jugadores dependerá de la apertura de espacio salarial que se logre con las salidas mencionadas.

El Betis no busca una revolución de última hora, sino completar una plantilla equilibrada para LaLiga, la Copa y la Champions League. El club tiene hasta el 31 de agosto para cerrar las negociaciones y asegurar los fichajes que necesita.