El año 1986 se convirtió en un capítulo emblemático en la historia del Real Betis Balompié. Después de varias temporadas complicadas que llevaron al club a la Segunda División, la afición verdiblanca ansiaba un renacer. La temporada 1985-86 comenzó con el objetivo claro: el ascenso a la máxima categoría del fútbol español.
Bajo la dirección de Luis Aragonés, un técnico que dejó huella en el Betis, el equipo mostró un juego sólido y atractivo. Con una plantilla repleta de talento, destacaron jugadores como Rafael Gordillo, quien se convertiría en un ícono del club, y el goleador del equipo, el delantero Juanito. La combinación de experiencia y juventud se tradujo en una campaña emocionante que mantuvo a los aficionados al borde de sus asientos.
La lucha por el ascenso no fue fácil. A medida que avanzaba la temporada, el Betis se encontró con competidores difíciles, pero su consistencia y determinación fueron clave. La victoria en el Estadio Benito Villamarín ante el Sporting de Gijón en la jornada 38 de la liga fue el momento culminante que selló el destino del equipo. La explosión de alegría que siguió a ese partido resonó en toda la ciudad de Sevilla, y los aficionados celebraron en las calles como si se tratara de una victoria en la final de la Copa del Mundo.
El ascenso no solo trajo consigo el regreso a Primera División, sino que también revitalizó el espíritu de la afición. Las gradas del Villamarín volvieron a llenarse, con miles de verdiblancos apoyando incondicionalmente a su equipo. La experiencia de aquella temporada forjó un vínculo aún más fuerte entre el club y sus seguidores, y la frase "¡Viva el Betis!" se convirtió en un grito de guerra que resonaría por generaciones.
El ascenso de 1986 fue más que un simple regreso al fútbol de élite; fue un renacer emocional y cultural para el Real Betis Balompié y su afición. La historia de aquel equipo sigue viva en el corazón de los béticos, recordándoles que la perseverancia y la pasión siempre pueden llevar al éxito. Desde entonces, el Betis ha tenido altibajos, pero el recuerdo de aquel año continúa siendo una fuente de inspiración para todos los que visten la camiseta verdiblanca.
Real Betis Balompié